Hoy, la Brujería observa estos ciclos para acercarse mágicamente a las Deidades y a las fuerzas que las sostienen.
La finalidad de la Brujería es vivir en armonía con la Naturaleza y con las energías divinas que contiene. Para ello observamos los ciclos naturales: los Esbats y los Sabbats.
Esbat es el nombre de las reuniones o celebraciones mensuales de la Luna Llena o la Luna Nueva. Celebra los ciclos de la Diosa en sus tres aspectos: Doncella, Madre y Anciana.
Sabbat es el nombre de los ocho grandes festivales solares que marcan la Rueda del Año de las Brujas. En ellos celebramos el nacimiento, la madurez, la muerte y el renacimiento del Dios y su relación con la Diosa.
Los Sabbats no son sinónimo de misa negra: no se utilizan símbolos cristianos, sacrificios ni orgías. Son celebraciones de los ciclos naturales y de la vida.
Los Sabbats
SAMHAIN – Celebrado el 1 de mayo en el hemisferio sur y el 31 de octubre en el hemisferio norte.
YULE – Solsticio de Invierno – Celebrado al comenzar el invierno.
IMBOLC – Celebrado el 2 de agosto en el hemisferio sur.
OSTARA – Equinoccio de Primavera – Celebrado al comenzar la primavera.
BELTANE – Celebrado el 31 de octubre en el hemisferio sur.
LITHA – Solsticio de Verano – Celebrado al comenzar el verano.
LUGHNASADH o LAMMAS – La primera cosecha.
MABON – Equinoccio de Otoño – La segunda cosecha.
La Rueda del Año nos enseña a respetar y celebrar los ritmos de la Naturaleza, armonizando nuestra vida con las energías del Todo.